Walter Benjamin, experiencias con las drogas

Héctor Aguilar Camín rescata algunas anotaciones (que a su vez rescató su hermano Luis Miguel Aguilar) sobre la experiencia de Walter Benjamin con las drogas, particularmente el haschisch:

*Se ciernen espíritus (a modo de viñetas) tras mi hombro derecho.

*Gran extensión horizontal de la casa. Serie de habitaciones de las que procede la música. Pero quizá también el terror del corredor.

*Bienestar ilimitado. Se abre el “carácter” amable. Las auras se interpenetran.

*Se saca lo cómico no sólo de los rostros, sino también de lo que sucede. Se busca motivo para la carcajada.

*Al reír siente uno cómo le crecen pequeñas alas. La risa y el aleteo son parientes.

*Se le antoja a uno no estar en el fondo entregándose a nada con hondura: estar moviéndose siempre, por hondo que se penetre, en un umbral.

*Especie de baile en puntas de la razón.

*Le sorprende a uno hablar en frases tan largas. Lo cual va unido también a la expansión horizontal y (desde luego) a las carcajadas.

*Muy fugazmente surge en un instante de ensimismamiento algo así como una propensión a estilizarse a uno mismo, a su propio cuerpo.

*Desgana por la información. Rudimentos de un estado de rapto. Gran sensibilidad respecto de puertas abiertas, hablar en voz alta, música.

*Parecen abrirse los portones de entrada a un mundo de lo grotesco. Sólo que no quería entrar.

*Los tubos de la estufa se convierten en gatos.

*Desganado y torpe para seguir los pensamientos de otros.

*Las personas con las que uno tiene que ver son muy propensas a transformarse un poco, a parecerse a extraños.

*Desgana expresa de conversar sobre cosas de la vida práctica, futuro, fechas, política.

*Después, en el café. Pequeña despedida del mundo de los espíritus. Hacen señas.

*El escritorio de Hessel se transforma por un segundo, cuando habla de “jengibre”, en un puesto con frutas.

*En una elegía de Schiller se dice: “Las dubitativas alas de la mariposa”. Para la relación de sentirse alado con la sensación de la duda.

*Se anda por los mismos caminos del pensamiento que antes. Sólo que parecen sembrados de rosas.

Por supuesto, les vuelvo a recomendar el texto El filósofo en éxtasis. Lo que las drogas le enseñaron a Walter Benjamin, de Adam Kirsch, publicado en la revista Fractal.

About Irad Nieto

About me? Irad Nieto es ensayista. Durante varios años mantuvo la columna de ensayo “Colegos” en la revista TextoS, de la Universidad Autónoma de Sinaloa. Publicó el libro de ensayos El oficio de conversar (2006). Ha colaborado en diversas revistas como Letras Libres, Tierra Adentro, Nexos, Crítica y Luvina, entre otras. Fue columnista del semanario Río Doce, así como de los diarios Noroeste y El Debate, todos de Sinaloa. Su trabajo ha sido incluido en la antología de ensayistas El hacha puesta en la raíz, publicada por el Fondo Editorial Tierra Adentro en 2006 y en la antología de crónicas La letra en la mirada, publicada en la Colección Palabras del Humaya en 2009. Actualmente escribe la columna quincenal “Paréntesis” en El Sol de Sinaloa.
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2 Responses to Walter Benjamin, experiencias con las drogas

  1. lopez says:

    Maravilloso, gracias por colgarlo!

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