La libertad de comercio y el precio único en los libros

El editor y ensayista Tomás Granados Salinas, uno de los impulsores, si no me equivoco, de la Ley de Fomento para la Lectura y el Libro, que incluye el tema del precio único, escribió una buena y puntual crónica (que no es fácil cuando se trata del horripilante lenguaje de los abogados) de los distintos debates que se realizaron en la Suprema Corte de Justicia de la Nación entre agosto y septiembre pasados, a propósito de un juicio de amparo interpuesto por la tienda Costco contra la mencionada ley, en el que se alegaban limitaciones injustificadas a la libertad de comercio y a la concurrencia económica. Como bien dice Tomás Granados, con la excepción muy clara del ministro José Ramón Cossío Díaz (quien se apoyó en la sabiduría y conocimientos de Gabriel Zaid), las discusiones estuvieron salpicadas por anécdotas, chistes, burlas e insultos con elegancia, más que por el abordaje de la problemática real del mercado del libro y la supuesta inconstitucionalidad de la ley cuestionada. Al final, y por fortuna, se negó el amparo a Costco.

Leamos un fragmento de la crónica:

En un final casi de fotografía, el pleno de la Suprema Corte de Justicia de la Nación resolvió a finales de agosto y principios de septiembre que nada hay en la Ley de Fomento para la Lectura y el Libro que entre en conflicto con la Constitución de la República. En cuatro sesiones, los once ministros se ocuparon del juicio de amparo que, poco después de promulgarse el ordenamiento que introduce en nuestro país el sistema de precio único, promovió Costco, el club de compras que consagra al libro un espacio microscópico de sus áreas de exhibición.

Poco faltó para que la balanza se inclinara hacia el lado del quejoso, en buena medida porque los argumentos presentados en la discusión delataban poco conocimiento de las prácticas comerciales en el orbe editorial: los debates en el alto tribunal estuvieron poblados de abstrusos tecnicismos y graciosas ocurrencias, anécdotas de este o aquel ministro sobre la venta de libros, disquisiciones sobre la oposición entre ciertos derechos –el de comercio y el de acceso a la cultura, por ejemplo– y aun lecciones de economía entre los togados, que parecen afectos al sutil arte de insultarse con elegancia.

Cuatro dolencias le produjo a Costco la ley del libro: la empresa se sentía afectada en su libertad de comercio, aducía un trato desigual entre productores y vendedores de libros, temía inseguridad jurídica frente a las decisiones de los particulares que, según la legislación, deben fijar los precios de venta al público y percibía en la ley obstáculos a la libre concurrencia económica. Olga Sánchez Cordero, que fue la ponente, consideró que ninguna de esas afectaciones eran tales o, si lo eran, no resultaban de peso suficiente, por lo que propuso negar la protección de la justicia federal ante los actos del Congreso de la Unión. Y aunque en la exposición de la ministra se escuchaban nítidamente los argumentos que se han esgrimido desde que se gestaba en las cámaras esta pieza legislativa, incurrió en errores que le hicieron notar incluso algunos de los miembros de la corte que terminarían apoyándola.

El debate arrancó en torno al posible conflicto de la ley impugnada y la libertad de comercio establecida en el artículo quinto constitucional; con sus baterías alineadas en favor de Costco se manifestó sobre todo el beligerante Salvador Aguirre Anguiano, que no dejó pasar la oportunidad de burlarse de la ministra ponente por haber tomado una definición de “algo que se llama Wikipedia”, en vez de hacerlo del Código de Comercio, y consideró que en la ley “hay una bella intención envuelta en los fundamentos de la bruma”. Con siete votos contra cuatro, sin embargo, el pleno determinó que el precio único limita pero no atenta contra la libertad de comercio

About Irad Nieto

About me?
This entry was posted in Crónica, Libros, Política, Revistas culturales. Bookmark the permalink.

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s