Entrevista con Diego Lerman

El Cultural entrevista a Diego Lermann, director del estupendo filme argentino La mirada invisible, basado en la novela Ciencias morales, de Martín Kohan, que retrata, a través del punto de vista de una chica emocional y sexualmente reprimida, el orden militar y dictatorial de la Argentina de principios de los ochentas.

Pregunta.- Aunque la violencia física sólo aparece al final, La mirada invisible es una película muy violenta.
Respuesta.- Hay una violencia física e ideológica marcada por el contexto histórico. Las pautas son aplicadas a rajatabla. Cuando estaba escribiendo la adaptación de la novela, junto a María Meira, hicimos una investigación sobre el colegio entre ex alumnos y preceptores. Encontramos una cosa muy curiosa, un Manual del subversivo, librito escrito por los militares en el que están descritas de manera tan detallada las normas de disciplina que es atroz. Hay tal grado de detalle como explicar cómo hay que formar una fila y doblar una esquina o el largo pelo.

P.- Esa violencia también está relacionada con las emociones turbulentas de la omnipresente protagonista.
R.-Pretendía aferrarme a un punto de vista y no moverme de allí. Se percibe el mundo a través de este personaje. Mas allá de la trama, la época, o ese colegio de elite que es como un microcosmos nacional, lo que me gustó de la novela es ese lugar subjetivo desde el que se accede a la Historia con mayúsculas. Hay quien ha visto como un defecto que los alumnos, por ejemplo, apenas tuvieran identidad pero es cómo los percibe ella. La película se aferra a sus sensaciones y una cosa que me gusta de ella es que sea tan extrema, eso la hace más atractiva.

P.-La represión de la dictadura se concretiza en la represión sexual y emocional del personaje.
R.-Hay también una gran soledad… La intención es explicar lo general a través de lo particular. Lo veo cómo describir una célula, la protagonista, para acabar viendo cómo es el cuerpo humano, la sociedad argentina de la época. Lo curioso es que el totalitarismo no sólo surge cuando hay fascismo o una dictadura militar. He viajado con la película a países muy lejanos como Túnez, Armenia o Japón y mucha gente se sentía indetificada con ese liceo de Buenos Aires, me decían cómo les recordaba a su propio colegio. Los totalitarismos, sean donde sean, se repiten y generan modelos represivos muy parecidos.

P.-Hay algo en esa mujer atormentada que recuerda mucho a la Isabelle Huppert de La pianista.
R.-Me lo han dicho varias veces y me gusta porque me gusta mucho el trabajo de Haneke. Pero él rueda con mucha distancia, narra desde la frialdad. La pianista va a un extremo pero lo mira desde fuera, en cambio mi película busca ese lugar casi subjetivo, se mete en el punto de vista del personaje. Vemos cómo esa represion sexual y moral se manifiesta en su cuerpo y sólo es capaz de darle rienda suelta en el baño porque es el único lugar donde esta sola. La represión es inhumana y es como algo que hundes en el agua y lo intentas mantener allí pero en algún momento va a salir a flote

Por acá la reseña de Ernesto Diezmartínez.

About Irad Nieto

About me?
This entry was posted in Cine, Entrevista, Filmes, Revistas culturales. Bookmark the permalink.

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s