Antonio Gamoneda

Mis lágrimas entran en la luz.

Miro a mi amor: es una
avecilla desnuda, negra, fría.

La soledad se desnuda en tus ojos,
muchacha interminable, extensa en la amargura;
quizá un muerto fugitivo te anida
y te cruza la sangre y, en la sangre, anochece.

Consistencia de fuego
rodeada de llanto.

Lo primero que se ama
son los ojos: encienden
su luz en la existencia
reunida mirándose.

Pero la luz
es causa mortal. Herido
de transparencia, mi
corazón se oculta en la belleza.

Ha venido tu lengua; está en mi boca

como una fruta en la melancolía.

Ten piedad en mi boca, liba, lame,

amor mío, la sombra.

About Irad Nieto

About me?
This entry was posted in Poesía. Bookmark the permalink.

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s