Matrimonios precoces

(En la imagen: una niña el día de su boda)

Rajani tiene 5 años, ojos grandes y profundos, una piel morena y vive al norte de la India, con sus abuelos. En una noche como cualquier otra, Rajani se acuesta en su cuna para dormir. Entrada la madrugada su tío la levanta, la echa en su hombro y se la lleva a una ceremonia dirigida por un sacerdote hindú: su boda [pactada por su familia, por los adultos]. El futuro esposo es un niño de 10 años. No es mucha la diferencia. Hay matrimonios de niñas de 10 años con hombres de 30, 40 o 50. El matrimonio infantil es ilegal en la India, pero es una costumbre arraigada, incluso una transacción comercial entre familias que se realiza en la madrugada para evitar a la policía, con la complicidad de toda la aldea. Ocurre lo mismo en otros países, según un estremecedor trabajo de investigación (Muy jóvenes para el altar. El mundo secreto de las novias menores de edad) publicado en la última edición de la revista National Geographic y firmado por Cynthia Gorney. “El matrimonio infantil atraviesa continentes, idiomas, religiones y castas. En India, las chicas suelen ser ofrecidas en matrimonio a chicos cuatro o cinco años mayores; en Yemen, Afganistán y otros países con altos índices de matrimonios precoces, los esposos pueden ser varones jóvenes o viudos de mediana edad, o secuestradores que primero violan y después reclaman a sus víctimas como esposas, como es la práctica en algunas regiones de Etiopía”.

Comparto con ustedes una parte del reportaje:

Como se trataba de un casamiento ilegal y un secreto, salvo para los invitados, y dado que en Rajastán los ritos matrimoniales suelen efectuarse avanzada la noche, no fue sino hasta bien entrada la tarde que las tres novias menores de edad comenzaron a prepararse para hacer sus sagrados votos en este asentamiento agrícola árido al norte de India. Se sentaron una al lado de la otra sobre la tierra, rodeadas por una multitud de aldeanas que sostenía una tela para saris a manera de cortina improvisada y vertía sobre la cabeza de las niñas agua jabonosa de una cacerola de metal. Dos de las novias, las hermanas Radha y Gora, tenían 15 y 13 años, respectivamente, edad suficiente para entender lo que sucedía. La tercera, su sobrina Rajani, tenía cinco. Llevaba una camiseta rosa con el dibujo de una mariposa en el hombro. Una mujer adulta le ayudó a quitársela para bañarse.

Los novios venían en camino desde su propia aldea; se esperaba que llegaran muy animados y ebrios. El único lugareño que había conocido a los novios era el padre de las dos niñas mayores, agricultor esbelto de cabello blanco, a quien llamaré el Señor M, y que sentía al mismo tiempo orgullo y recelo mientras observaba la llegada de los invitados que avanzaban cuesta arriba por el sendero rocoso que iba hacia los postes cubiertos de seda para brindar sombra; sabía que si algún policía insobornable se enteraba, el casamiento podría interrumpirse a media ceremonia, causando el arresto de integrantes de su familia así como una vergüenza persistente.

Rajani era nieta del Señor M por parte de la mayor de sus hijas casadas. Tenía ojos marrones redondos, nariz pequeña y ancha, y piel del color de la leche chocolateada. Vivía con sus abuelos. Los aldeanos decían que era el abuelo, el Señor M, quien más quería a Rajani; esto quedaba patente en la manera como le había conseguido un novio de la respetable familia de la cual también su tía Radha pasaría a formar parte al casarse. Así, no se sentiría sola después de su gauna, ceremonia india que señala el paso físico de una novia de la familia a la de su esposo. Cuando las mujeres indias se casan de niñas, la gauna ocurre supuestamente después de la pubertad, de tal suerte que viviría durante algunos años más con sus abuelos y, a decir de los aldeanos, mientras tanto el Señor M había hecho bien en proteger a esta niña marcándola públicamente como casada.

Miramos fijamente, abatidos, a Rajani, la niña de cinco años, cuando se hizo evidente que la pequeña, descalza y con unas gafas de sol rosas, sería también una de las novias de la boda de medianoche. El hombre que nos había llevado a la aldea, primo del Señor M, solo nos había informado que había una boda planificada para dos hermanas adolescentes. Divulgar eso era de por sí riesgoso, ya que, por ley, en India las chicas no pueden casarse antes de cumplir 18 años. Sin embargo, las técnicas usadas para pasar por alto las bodas ilegales, colusión de los vecinos, llamados al honor familiar, se emplean con mayor facilidad cuando las chicas casaderas han alcanzado por lo menos la pubertad. Se tiende a añadir discretamente a las hijas más pequeñas; no se incluye su nombre en las invitaciones. Rajani se durmió antes de que comenzara la ceremonia. Un tío la levantó con delicadeza de su cuna, se la echó al hombro y la llevó bajo la luna hasta el sacerdote hindú, ante el humo del fuego sagrado y los invitados en sillas de plástico, y su futuro esposo, un niño de 10 años con un turbante dorado

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2 Responses to Matrimonios precoces

  1. Sin Ma says:

    Es indignante como en nombre de un supuesto Dios, se cometen tantos crímenes y abusos.
    No lo entiendo, no lo puedo creer! Ignorancia, miseria, perversión, maldad. Y hablan de honor, donde está? ahí no hay cabida para el honor, si no hay dignidad ni respeto por los derechos humanos. Pero todo está diseñado para que existan este tipo de cosas, desde la familia hasta el Estado. La falta de oportunidades de acceso a la educación, al trabajo y a mil etcéteras más.
    Irad, gracias por compartirnos esta información, mala noticia que todavía exista este tipo de abusos.
    Te mando un abrazo!
    Se te extraña…

  2. Irad says:

    Sin Ma:

    Muy malas y tristes noticias. Lo peor es que podemos encontrar casos similares en nuestro país, en regiones de Oaxaca, donde en algunos lugares se entregan, venden o regalan hijas, sustentados en usos y costumbres obviamente al margen de la ley. El texto de Cynthia publicado por la National Geographic relamente me conmovió, pero más aún las fotografías de las niñas allí publicadas. Como bien dices hay miseria, ignorancia y perversión. También complicidad.

    Saludos!!

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