Ambigüedades de una marcha

Luego de mirar diversas fotografías de la marcha convocada por Sicilia la semana pasada, Fernando Escalante Gonzalbo dice que el rasgo fundamental de la marcha, de sus denuncias, es la ambigüedad. Hay mensajes encontrados, contradictorios. Lo cual no es extraño. La extrema violencia que se vive hoy en México es un fenómeno que aún no alcanzamos a comprender ni sabemos bien a bien cómo remediar. Comparto lo que afirma Escalante al final de su artículo: “Bien mirado, la marcha es también una denuncia de la prensa, de los académicos, intelectuales, analistas, expertos, que todavía no hemos logrado dar una explicación razonable de lo que pasa”.

En Ambigüedades escribe el autor:

Veo una serie de fotografías tomadas durante la manifestación de la semana pasada, convocada “por la paz con justicia y dignidad”. En una de ellas se ve el templete desde el que hablan los oradores en el Zócalo. A la derecha, Javier Sicilia lee un texto; a su lado un hombre sostiene una cartulina en la que puede leerse: “asesinaron a mi hijo y las autoridades no hacen nada”.

En otra foto, un grupo de gente sostiene una serie de siluetas de cartón, cada una con una leyenda del tipo: “soy Alejandro Gabriel, tengo 15 años, acompañaba a mi papá de regreso a casa, cuando unos marinos dispararon a nuestro carro. No sobreviví. Soy víctima del ‘daño colateral’ en México”. Algunas siluetas señalan a “sicarios”, otras a “personas armadas”. En otra foto se ven cartulinas, volantes, adhesivos con el lema: “estamos hasta la madre”. En otras más, entre mantas, cartelones y banderas, distintivos con recordatorios de Atenco, el Sindicato Mexicano de Electricistas o el EZLN.

Son quejas incongruentes. Exigencias encontradas, de una vaguedad irremediable. Pero tal vez en esa incongruencia y en esa vaguedad haya que buscar el sentido de la manifestación y de sus ecos.

El hombre que se queja de que las autoridades no hagan nada con respecto al asesinato de su hijo tiene en la mira a la procuraduría de justicia de alguno de los estados, o a la policía judicial, o acaso al gobernador. Los que llevan las siluetas denuncian a marinos y soldados, también a sicarios. Según lo que se anunció en un principio, la marcha era una protesta contra la “militarización” de la lucha contra el crimen; terminó con Javier Sicilia exigiendo la salida del responsable de la policía civil

About Irad Nieto

About me? Irad Nieto es ensayista. Durante varios años mantuvo la columna de ensayo “Colegos” en la revista TextoS, de la Universidad Autónoma de Sinaloa. Publicó el libro de ensayos El oficio de conversar (2006). Ha colaborado en diversas revistas como Letras Libres, Tierra Adentro, Nexos, Crítica y Luvina, entre otras. Fue columnista del semanario Río Doce, así como de los diarios Noroeste y El Debate, todos de Sinaloa. Su trabajo ha sido incluido en la antología de ensayistas El hacha puesta en la raíz, publicada por el Fondo Editorial Tierra Adentro en 2006 y en la antología de crónicas La letra en la mirada, publicada en la Colección Palabras del Humaya en 2009. Actualmente escribe la columna quincenal “Paréntesis” en El Sol de Sinaloa.
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