Revoluciones árabes e Internet

En su número 117 la revista El Malpensante publica un ensayo de Hernando Gómez Buendía acerca de un tema que el mundo árabe puso de nuevo en la mesa de la discusión intelectual: el poder político de internet y las modernas redes sociales. El fantasma que hoy recorre el mundo, a decir de Gómez Buendía, es el poder de la web; sin embargo, se cuida en matizar, dicho poder no es tal si carece de un sentimiento y una insatisfacción política y social generalizada entre los ciudadanos y los usuarios de internet.

Escribe Buendía:

¿Revuelta callejera? ¿Levantamiento popular? ¿Insurrección? Los medios no han logrado encontrar un sustantivo justo para describir lo que está pasando en el norte de África y el Medio Oriente. Yo sugiero que lo llamemos revolución, aunque no es claro que lo sea en el sentido en que tendemos a entenderla en estos casos –no es “un cambio violento en las estructuras políticas, económicas o sociales de una nación”, como dice la Real Academia–. Violencia hay mucha en Libia, muertos ha habido en siete países que yo sepa, y es posible que algunos de estos procesos acaben en revoluciones, es decir, en cambios drásticos en la distribución de la riqueza o el poder.

Pero aquí hay otra revolución que ya ocurrió, porque se trata de algo que no se había visto antes en los países “árabes”, ni –lo que es más sorprendente– tampoco se había visto en el resto del mundo: alzamientos masivos de la gente que no están encabezados ni enrumbados por un líder y su combo de activistas políticos.

La historia por supuesto está llena de protestas, levantamientos o insurrecciones –y de revoluciones– que tumban o hacen tambalear a un gobierno impopular. Pero todos estos movimientos tienen un líder que encarna el descontento y un puñado de activistas que aseguran la rotación del poder. Un Lenin con sus bolcheviques, o un Gandhi con su Partido del Congreso, o un Villa y un Zapata con sus tropas, o un Fidel con sus barbudos, o un Hitler con sus camisas pardas, o un Walesa con su sindicato, o un Pinochet con sus gorilas, o un Ayatolá con sus clérigos, o un Nasser con sus tenientes, o un golpista fallido con sus cuates, como hay tantos en tantas partes del mundo –sobre todo, el tercer mundo–.

El líder es el símbolo y la guía, su equipo es quien asegura el cambio del gobierno viejo por el nuevo. Pero en Túnez y en Egipto, donde el dictador cayó; en Libia, donde sigue la matanza; en Argelia, Baréin, Jordania, Irak, Yemen y aun Arabia Saudita, donde crecen las protestas, no ha habido un jefe carismático con su grupo “de vanguardia” que conduzca y represente el movimiento. Es “la gente” o “el pueblo” o “las masas” los que se auto-organizan, exigen y logran o no logran resultados.

Ésta, creo yo, es la revolución que estamos presenciando. Y aquí el crédito sin duda pertenece al celular, a Twitter, a Facebook y a Google. Los medios tradicionales –el periódico, la radio, la TV– son para que alguien (el jefe) se comunique con muchos; los nuevos medios funcionan en red, son para que iguales hablen con iguales y el mensaje se propague de la misma manera que los virus: por contagio. Los viejos medios son verticales y unidireccionales, los nuevos son horizontales y reticulares; los unos necesitan jerarquía, los otros andan por camaradería.

Internet no necesita jefes, y sin embargo permite coordinar las actuaciones de miles o millones de personas. Es un producto avanzado de la modernidad –algunos dicen que de la postmodernidad– que sin embargo nos devuelve al tiempo premoderno o campesino, cuando las noticias y las consignas pasaban de boca en boca. Por eso en los países “árabes” está pasando hoy lo mismo que hace 533 años había pasado en un pueblo de España (mejor aún, de Córdoba, para ese entonces recién reconquistada de los árabes): al detestado Comendador de Fuenteovejuna no lo mató nadie porque lo mataron “todos a una”

About Irad Nieto

About me?
This entry was posted in Ensayo, Política, Revistas culturales, Tecnologías. Bookmark the permalink.

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s