Los argumentos de la barbarie y la compasión

En su artículo La barbarie compasiva el filósofo español Fernando Savater afirma que no se requiere mayor argumentación ética para que uno sienta desagrado o asco por las corridas de toros. Sin embargo, para prohibirlas, como se hizo en Cataluña, sí es necesario ofrecer las más sólidas razones.

Dos de los argumentos en contra de las corridas han sido la compasión por los seres vivos y el cuestionamiento de la barbarie. Para Savater, a diferencia de otros que han participado en la discusión pública, “el bárbaro no es quien maltrata o no se compadece de las bestias, sino quien no distingue entre el trato que debemos a los humanos y el que corresponde a los animales. La auténtica imagen de la barbarie no ocurre dentro de la plaza donde se lidia al toro, sino fuera: son esas personas que yacen desnudas, cubiertas de falsas banderillas y pintura color sangre, y que dan a entender que es lo mismo matar a un toro que a un ser humano.” La afirmación del también novelista es polémica pero mueve a la reflexión ética.

Dice Savater:

Se apela a la compasión como última ratio moral y se nos recuerda el principio budista de no dañar bajo ningún pretexto a otro ser vivo. Con todos mis respetos para Richard Gere y compañía, quienes no somos budistas no nos sentimos obligados por él (sobre todo si comemos carne o pescado y nos curamos con antibióticos, cuyo simple nombre ya promete matanzas): a trancas y barrancas, pero vivimos en un estado laico… hasta en Cataluña. Fuera de esa postura religiosa, no es cierto que la compasión por el dolor universal sea la base de la ética. Sin duda ser compasivo es un sentimiento que nos mejora, pero no un precepto moral ineludible. Paseando por el campo, veo que un gorrioncillo recién nacido se ha caído del nido y pía angustiosamente en el suelo expuesto a todos los peligros: como soy compasivo, lo recojo y lo devuelvo a su hogar… aunque así perjudique a la serpiente que también tiene que comer para vivir. ¡Bravo, tengo buen corazón! Pero si quien gime abandonado en un cubo de basura es un bebé, tengo la obligación ética de ayudarle, me compadezca de él o no. Si no lo hago, no seré poco sentimental o duro de corazón sino claramente inmoral. La diferencia es importante, todo lo que cuenta en la ética -el reconocimiento de lo humano por lo humano y el deber íntimo que nos impone- reside ahí.

Peter Singer, el filósofo que oficia como mentor del animalismo, relativiza esta norma: si el bebé humano padece malformaciones y anormalidades, tengo menos obligación ética de salvarle que al gorrioncillo o a cualquier otro animal sano, en caso de que deba elegir. Y así llegamos al tema de la barbarie. Porque en su sentido prístino y radical, el bárbaro no es quien maltrata o no se compadece de las bestias, sino quien no distingue entre el trato que debemos a los humanos y el que corresponde a los animales. La auténtica imagen de la barbarie no ocurre dentro de la plaza donde se lidia al toro, sino fuera: son esas personas que yacen desnudas, cubiertas de falsas banderillas y pintura color sangre, y que dan a entender que es lo mismo matar a un toro que a un ser humano. Dice una barbaridad el portavoz de ATEA en el País Vasco cuando pide explicaciones porque se condene a ETA pero no a Jesulín de Ubrique y otra aún peor los que se ufanan de alegrarse cuando el toro mata al torero. Donde no se asume la excepcionalidad del vínculo recíproco entre semejantes racionales, ese es el predio de los bárbaros…

About Irad Nieto

About me? Irad Nieto es ensayista. Durante varios años mantuvo la columna de ensayo “Colegos” en la revista TextoS, de la Universidad Autónoma de Sinaloa. Publicó el libro de ensayos El oficio de conversar (2006). Ha colaborado en diversas revistas como Letras Libres, Tierra Adentro, Nexos, Crítica y Luvina, entre otras. Fue columnista del semanario Río Doce, así como de los diarios Noroeste y El Debate, todos de Sinaloa. Su trabajo ha sido incluido en la antología de ensayistas El hacha puesta en la raíz, publicada por el Fondo Editorial Tierra Adentro en 2006 y en la antología de crónicas La letra en la mirada, publicada en la Colección Palabras del Humaya en 2009. Actualmente escribe la columna quincenal “Paréntesis” en El Sol de Sinaloa.
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7 Responses to Los argumentos de la barbarie y la compasión

  1. frank meza says:

    En un artículo de Ortega y Gasset, que viene incluido en el Espectador -puedo equivocarme-, habla sobre el ser ejemplar y pone, valga la redundancia, un ejemplo de un hombre que presume nunca haber ido a una corrida de toros y que por ese simple hecho, ese hombre se considera a si mismo ejemplar. Ciertamente, no considero a la tauromaquia un arte, en sí desconozco, he estado solamente en dos corridas, y mi experiencia fluctuó entre la adrenalina y la compasión; entre la técnica depurada de un hombre matando a una bestia y la impotencia de ver a picadores sobre un caballo debilitando, a fuerza de lanza, la condicón del animal. Sin embargo, debo reconocer que me disgustan todos esos voluntarios de causas nobles, esos hombres y mujeres ejemplares en su no hacer, esos que están tanto en contra del maltrato animal así como en pos de la preseravción de la selvas de indochina o que son capaces de desnudarse en público en pro del matrimonio gay. En ese tipo de ejercitos de la buena voluntad hay mucha simulación. Voy de acuerdo con Savater en lo que se refiere a lo barbarico, por ejemplo no hace mucho vi en la noticias que los perros domesticos en la Ciudad de México están generando una contaminación impresionante gracias a sus excrementos, esto me lleva a pensar en la cantidad de perros que tienen casa, medicinas, alimentos y atenciones; y me pregunto ¿los niños que viven en la alcantarillas???? La gran cantidad de hijos de nadie. Digo, sé que sueno politicamente correcto y hasta cursi, sin embargo es una realidad. Quizá desde ese ejemplo podriamos hablar de la condición humana ante la orfandad y de ese complice inerente a la barbarie, que se llama desencanto, apatia y ausencia de fraternidad.
    Va un saludo Irad.

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  2. Irad Nieto says:

    Frank:

    Creo que el texto de Savater va un poco en el mismo sentido de lo que nos cuentas. Es rídiculo considerarse a sí mismo ejemplar o una persona ética por el simple hecho de no aprobar las corridas de toros o el maltrato a los animales, sin tomar en cuenta para nada la diferencia entre seres humanos y animales o el sufrimiento y la tortura que millones de humanos padecen. Claro, una cosa no excluye a la otra. Se puede luchas por los derechos humanos y participar activamente contra los malos tratos a los animales. Pero es absurdo asimilar las muertes de un animal y la de un ser humano; o de plano considerar bestias a las personas que gustan de las corridas de toros o a los propios toreros. Incluso hay individuos que defienden con todo a los animales, pero son unos patanes con las personas. En fin.

    Saludos!!

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  3. Rodolfo Plata says:

    LA ETICA Y LA MORAL DEL ESTADO LAICO DEBEN SUPERAR LOS VALORES RELIGIOSOS:
    LOS VALORES SUPREMOS DE LA TRASCENDENCIA HUMANA Y LA SOCIEDAD PERFECTA, DEBEN ORIENTAR LOS OBJETIVOS DEL CURRÍCULO ESCOLAR LAICO A FIN DE ALCANZAR LA SUPRA HUMANIDAD__ La relación entre la fe y la razón, la religión, la ciencia y la educación, se enmarca en el fenómeno espiritual de la trasformación humana abordado por la doctrina y la teoría de la trascendencia humana: conceptualizada por la sabiduría védica, instruida por Buda e ilustrada por Cristo; la cual concuerda con los planteamientos de la filosofía clásica y moderna, y las conclusiones comparables de la ciencia: (psicología, psicoterapia, logoterápia, desarrollo humano, etc.):__La paideia griega tenía como propósito educar a la juventud en la virtud (desarrollo de la espiritualidad) y la sabiduría (cuidado de la verdad), mediante la práctica continua de ejercicios espirituales (cultivo de sí), a efecto de prevenir y curar las enfermedades del alma. El educador, utilizando el discurso filosófico y la discusión de casos y ejemplos prácticos, más que informar trataba de inducir transformaciones buenas y convenientes para si mismo y la sociedad, motivando a los jóvenes a practicar las virtudes opuestas a los defectos encontrados en el fondo del alma, a efecto de adquirir el perfil de humanidad perfecta (cero defectos) __La vida, ejemplo y enseñanzas de Cristo coincide cien por ciento con el currículo y objetivo de la filosofía griega. Y por su autentico valor pedagógico, el apóstol Felipe introdujo en los ejercicios espirituales la paideia de Cristo (posteriormente enriquecida por San Basilio, San Gregorio, San Agustín y San Clemente de Alejandría, con el pensamiento de los filósofos greco romanos: Aristóteles, Cicerón, Diógenes, Isócrates, Platón, Séneca, Sócrates, Marco Aurelio,,,), a fin de alcanzar la trascendencia humana (patente en Cristo) y la sociedad perfecta (Reino de Dios). Meta que no se ha logrado debido a que la mitología del Antiguo Testamento, al apartar la fe de la razón, castra mentalmente a sus seguidores extraviándolos hacia la ecumene abrahámica que conduce al precipicio de la perdición eterna (muerte espiritual)__ Es tiempo de rectificar retomando la paideia griega de Cristo, separando de nuestra fe el Antiguo Testamento y su teología fantástica que han impedido a los pueblos cristianos alcanzar la supra humanidad. Pierre Hadot: Ejercicios Espirituales y Filosofía Antigua. Editorial Siruela. http://www.scribd.com/doc/33094675/BREVE-JUICIO-SUMARIO-AL-JUDEO-CRISTIANISMO-EN-DEFENSA-DEL-ESTADO-LA-IGLESIA-Y-LA-SOCIEDAD

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  4. Y es que hay tanto negocio en este circo romano de masacrar toros. Es sólo por eso que hasta filósofos pueden caer en paparruchadas.

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  5. Alejandro says:

    Savater, el animal tiene capacidad de sufrimiento tanto como el hombre. Por eso se debe considerarlos como prójimos. El maltrato a un animal es igual de condenable que el maltrato a un ser humano. BASTA DE QUERER DEFENDER LO INDEFENDIBLE, LAS CORRIDAS SON UN ESPECTACULO BIZARRO DE TORTURA QUE DEBE SER PROHIBIDO YA MISMO.

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  6. Erinia says:

    Comparto la opinión de Alejandro: los animales tienen un sistema nervioso que los hace sensibles al dolor, a la angustia y al sufrimiento. Considero de una prepotencia ridícula esa postura antropocentrista según la cual el hombre es el centro del universo. Supongo que es el lastre que cargamos encima de las diversas religiones que hacen del ser humano un ente “a imagen y semejanza de Dios”. Por el sencillo hecho de existir, los animales tienen también derechos.

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  7. Claudio says:

    Que penoso lo de este filosofo Savater, que falta de lucidez. Se ahoga en un monton de conceptos sin surgirle nunca un apice de compasion. Por eso es que simplemente no puede comprender ni tomar conciencia del tremendo sufrimiento y la inmoralidad de la Tauromaquia. Con filosofos como este, nada beneficioso puede producir a la sociedad, incapaz de desarrollar una cultura de paz. Sin compasion universal, el ser Humano no puede sobrevivir , S.S. Dalai Lama. Y asi es lo poco que va quedando del planeta.

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