Les comparto dos poemas de Juan Manuel Roca, autor, entre muchos libros, del extraordinario Las hipótesis de Nadie (2005):
Canción del que fabrica los espejos
Fabrico espejos:
Al horror agrego más horror,
Más belleza a la belleza.
Llevo por la calle la luna de azogue:
El cielo se refleja en el espejo
Y los tejados bailan
Como un cuadro de Chagall.
Cuando el espejo entre en otra casa
Borrará los rostros conocidos,
Pues los espejos no narran su pasado,
No delatan antiguos moradores.
Algunos construyen cárceles,
Barrotes para jaulas.
Yo fabrico espejos:
Al horror agrego más horror,
Más belleza a la belleza.
Monólogo de la gitana
Leí mis propias manos
Y vi la muerte paseando
Entre dos senderos imprevistos.
Desde entonces
Me enseñé a cruzar los dedos
A cada cruce de caminos.
A un hombre taciturno
Le adiviné la suerte en el cementerio.
El encendido color de mi blusa
Parecía un pájaro en llamas
Sobre lajas y ángeles de yeso.
Vana ironía, adivinar el porvenir
Junto a una tumba.
Aunque lo intente,
No soy mejor adivina que la muerte.

Poema, historia o relato, es la Canción del que fabrica espejos. Me encantó.
Es lógico que cuando el espejo entre en otra casa, borre los rostros conocidos, empiece de nuevo, porque no es narrador del pasado. ¡Es genial!.
Besos
Si, es genial. Incluso los espejos que se quedan en un mismo lugar por décadas quizás tampoco narren el pasado sino solo el instante. Aunque, me pregunto, cuantas historias del pasado será capaz de guardar un espejo.
Besos, pues!!!